Siempre dentro de la visita a Sao Paulo, entre las miles de posibilidades de la disquería elegí este disco principalmente por la presencia de Cibelle y recordar la gran pérdida que fue la muerte de Suba para la escena de renovación musical de Brasil. Y me alegro de haberlo hecho; me agrada mucho su formato de música melodiosa tipo chill-out con mezcla de esos maravillosos ritmos brasileros y las distintas capas sutiles de instrumentos, guitarras, teclados, baterías, órgano Hammond y otros efectos añadidos con mucho gusto.
El título del álbum - Res Inexplicata Volans - se supone que quiere decir - Objeto Volador No Identificado - en latín, un título sugerente, que une a la vez la modernidad de este fenómeno con la base medieval de la iglesia católica, extraña mezcla que habla quizás de los múltiples intereses que se adivinan en este ecléctico productor que selecciona artistas desde lo más nuevo a lo más antiguo de la escena musical de Sao Paulo: Cibelle en voz y Joao Parahyba en percusión quienes antes aparecieron con Suba en ese estupendo disco que fue "Sao Paulo Confessions", Tita Lima, hija nada menos que de Liminha, una de las bajistas y vocalistas de ese famoso grupo brasilero que marcó a tantos: Os Mutantes, el órgano Hammond de Juarez Santana que le da un persuasivo toque sesentero, y en fin, muchos músicos de primer nivel. Por si fuera poco, se lee que el Ingeniero de Sonido fue Yann Arnaud, el mismo que mezcla los discos de Air en Francia, bien conectado el hombre.
Definitivamente una segunda buena elección en el viaje a Sao Paulo.
El tema se llama "Traz un alivio" y lo canta Tita Lima. Leo por ahí que tiene un disco solista que se llama 11:11. ¡ Habrá que buscarlo !
Aprovechando un viaje a Sao Paulo entro - por supuesto - a una disquería a escuchar lo que me depara ese país tan lleno de músicos, y me pierdo en distintos universos de rock, de jazz, de fusiones amazónicas y de todo tipo con múltiples sonoridades exquisitas, y - como no - de tropicalia, de MPB - música popular brasileira -, y me vengo a enterar así que al trabajo ya conocido de Marisa Monte, tanto sola como acompañada de Tribalistas, añadió nada menos que dos discos simultaneamente el 2006: Universo ao meu redor, que es el que compré, y otro llamado Infinito Particular, que quedará para una siguiente ocasión.
El disco de entrada me sorprende desde el primer tema con el nombre del disco, Universo ao meu redor, que es el que canta Marisa Monte en el video al encontrar como siempre la voz plena pero delicada, sutil, atractiva y envolvente de esta cantante, y me sumerge en un agrado permanente de voz e instrumentos, especialmente las cuerdas.
En la contratapa nos recuerda Marisa a músicos de otros tiempos: Jayme Silva, Argemiro, Moraes e Galvao, haciendo referencia a que en este disco de encuentra una fusión de temas compuestos recientemente por ella misma con sus compañeros de Tribalistas Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown, con otros compuestos por otros músicos de antaño en los años 1944 (Perdoa, meu amor - Moraes e Galvao), 1950 (Meu Canario - Jayme Silva), 1969 (tres letrinhas - Moraes e Galvao). Me impresiona que la vertiente musical brasilera sea tan potente que temas de esos años se puedan cantar actualmente con tanta soltura.
Me da gusto haber atinado a adquirir esta pequeña joyita que puede acompañar y realizar tantos momentos gratos en la compañía de amigos y un buen tinto.
Claro que al querer colocar un tema del disco me encuentro con la sorpresa de que no lo puedo pasar a mp3 tan fácil como un disco cualquiera por la protección anti-copia de Windows, así que busco en la red y por supuesto encuentro temas en YouTube, así que pongo el primer tema del disco con el nombre del disco, tocado en un programa de TV brasilero, en que la misma Marisa Monte aparece tocando el Ukelele, y el que aparece con el Cavaquinho puede ser Paulinho da Viola, quien lo toca en el disco.
Universo ao meu redor (Marisa Monte / Arnaldo Antunes / Carlinhos Brown ) - 2005
Tarde, já de manhã cedinho Quando a nevoa toma conta da cidade Quem pega no violão Sou eu, sou eu Pra cantar a novidade
Quantas lágrimas de orvalho na roseira Todo mundo tem um canto de tristeza
Graças a Deus, um passarinho Vem me acompanhar Cantando bem baixinho E eu já não me sinto só Tão só, tão só Com o universo ao meu redor
Anoche soñé con mi padre, muerto hace ya varios años, fue tan agradable su abrazo fraterno y apretado de hombre grande inmenso, que me desperté con una sonrisa en los labios.
Escribí esto cuando iban 6 meses desde que salí del trabajo, y aunque ha pasado un tiempo (ya van 9 meses), igual lo quiero publicar porque varias veces me han pedido que cuente que ha pasado conmigo.
Y bueno, los he pasado más o menos como pensaba, es decir principalmente viajando: primero a Punta Arenas para hacer ese viaje por largo tiempo anhelado de dar la vuelta completa a las Torres del Paine y por supuesto aprovechar de pasar con mi madre el día de su cumpleaños (el cordero preparado por mi hermano estuvo excelente como siempre) y a mi viejo vecino Jorge a su estancia; luego, otro anhelo desde hace ya algún tiempo, subir a los 5.400 msnm de nuestro Apu tutelar el Plomo y sufrir y disfrutar con el frío, el viento, la altura, los amigos, el aire, la nieve y las vistas, y luego otro viaje por largo tiempo pospuesto debido a la falta de tiempo, a visitar a mis amigos Roberto en Munchen y Carlos en Lucerna y dar unos pasos a la tierra de mi abuelo Stefano en Croacia, al pequeño pueblo de Postira en la isla de Brac. Si alguien quiere ver fotos, puede ir a mi flickr, o también al set de Croacia, Munchen, o Suiza directamente pinchando en estos links. A los que no les interese, dejo aquí algunas fotos.
Todo emocionante y llenador de vida.
Y no lo ha sido menos mi vuelta a Santiago, con la posibilidad que tengo de trotar varias veces a la semana y andar en bicicleta a diario a tomar un café a Providencia, mientras sigo observando y lamentando a mi alrededor cómo la gente se apresura a ir a sus trabajos o volver de ellos exponiendo sus vidas en un correr frenético al borde de lo legal acelerando para alcanzar a pasar al borde de la luz amarilla u otros más osados pasando directamente con el alba de la luz roja, mientras yo ando en otro ritmo, que no tenía hace mucho, dándome tiempo para leer y escuchar música además por supuesto.
Ha sido bueno este descanso. Se lo recomiendo a cualquiera.
Pero por supuesto, la cosa es ¿qué viene ahora? ¿sigo así? ¿o me pongo a trabajar? y si es así, ¿en qué?. Lo que tengo claro es que por ahora no tengo ganas de trabajar empleado para nadie, pero el problema es que tampoco me atrae la idea de andar golpeando puertas de empresas como consultor. Se me ocurre que lo que necesito es algo así como un agente que venda mis servicios; lo que quizás sea una buena profesión para quien le interese. En todo caso SI tengo ganas de trabajar, pero de otra forma, no igual a como lo venía haciendo.
En fin, mientras sigo con mis cavilaciones y preparo mis próximos viajes, los dejo con Vinicius Cantuaria, un brasileño que descubrí en Nueva York hace un par de años, y que reinterpreta el bossa en la capital del mundo. El tema se llama "Procissao" de Gilberto Gil en una larga versión de más de 9 minutos y es de su penúltimo disco "Horse and Fish" del año 2004. Se puede escuchar y disfrutar la creatividad maravillosa de los brasileros siempre unidas a sus raíces pero dando giros y reinterpretaciones a ella, siempre reconocible pero siempre evolucionando.
Me da la impresión que Goear tiene problemas de ancho de banda, ¿alguien tiene un lugar mejor donde colocar música?
Luego de haber visitado a Terje Rypdal en el post anterior, habernos deleitado hace algún tiempo con el maravilloso caos de Supersilent, y haber leído y escuchado lo que Corriente Alterna publicó hace algún tiempo acerca del disco de Bugge Wesseltoft new conceptions of jazz (gracias Oscar, había pasado por alto a Bugge), y entre medio de mi vuelta desde los bellos parajes de Chiloé con sus construcciones de tejuela de alerce y sus playas desiertas y mi viaje que ahora inicio a Torres del Paine en que espero dar la vuelta completa al parque por detrás de las Torres (un viaje que hace mucho quería hacer pero para el que nunca tenía tiempo), me hago un espacio antes de ordenar la mochila para publicar de este trompetista, también noruego como Bugge, Supersilent y Terje, nuevo para mi pero ya conocido por muchos. Gracias Ricardo (disquería Kind of Blue de Merced) por la recomendación. Lametablemente me voy a perder a John Scofield, Al Dimeola en el Providencia Jazz 2007 y quizás que sorpresa nos pueda brindar Tube Factory de Finlandia, Joshua Redman en el Oriente (gracias Vivojazz por el dato), y también a Pina Bausch, pero en fin, parece que no se puede tener todo.
Se trata de Nils Petter Molvaer y su album de debut como líder, Khmer, producido el año 1997 (hace ya 10 años, es decir un disco viejo), que fuera galardonado con el Premio de la Crítica Alemana y con un Grammy noruego, y que extrañamente está editado por ECM.
Su sonoridad me fascina, desde la introducción con el título del disco, "Khmer", que nos introduce a un universo misterioso con sus melodías de influencia oriental, el segundo tema, "Tlon", más largo que el anterior (casi 8 minutos) en el que inserta agresivamente la sonoridad hoy comunmente escuchada en discos de DJs y en el que se advierte propiamente tal la búsqueda en la que estaban Nils y Bugge Wesseltoft hace 10 años, que no es otra que la misma senda que una y otra vez recorrió Miles Davis desde mucho antes, el tercero, con un título doble "Access/Song of Sand 1" en el que continúa fusionando los ritmos pertinaces de una escena de baile con guitarras que le deben mucho a Rypdal, siguiendo con el cuarto, "On Stream", en que cambia el enfoque y nos sumerge en un ritmo de tambores más lento y monótono, y quizás propio de lo que nos imaginamos al oir el nombre del disco, para llevarnos con su trompeta a un lugar plácido y melódico, el mismo que a continuación explora la guitarra melódica con las otras de acompañamiento y volver a terminar con la trompeta, un tema para soñar, siguiendo con el quinto, "Platonic Years" en que sigue explorando con la trompeta solista la guitarra eléctrica alla Rypdal de acompañamiento y los ritmos esta vez suaves de la electrónica, en el sexto, "Phum", es un interludio ambien hacia el septimo "Song of Sand 2" en un modo de electrónica de ritmo un poco más duro contrastando con la trompeta melódica que flota sobre la textura base, para finalizar con "Exit" en que revisita melodías orientales del primer tema.
Me parece un disco para saborear una y otra vez de principio a fin cuando se llega del trabajo en la noche o en cualquier momento en que haya el tiempo para sumergirse en parajes de ensueño con su elaborada paleta de texturas musicales con la base de ritmos electrónicos que hoy, 10 años después, son parte del mainstream que Nils ayudó a construir.
Y llegamos a la parte más dificil, decidir qué tema colocar de un disco que es una obra en su totalidad, y me decido por Platonic Years, que balancea adecuadamente las texturas y los ritmos de la escena electrónica, en lo que creo es un buen tema representante del electrojazz.